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Inés García Guillo Coordinadora del Plan de Alfabetización Tecnológica y Software Libre de Extremadura |
En la actualidad se está viviendo una nueva agitación tecnológica: “la revolución de las redes sociales en Internet”, éste es el motivo principal del aumento del interés de los jóvenes en participar y conocer el movimiento 2.0: las Redes Sociales.
La web 2.0 y las redes sociales han marcado un antes y un después en la historia de Internet. Cuando hablamos de web 2.0 hacemos referencia a una Internet participativa, colaborativa, accesible, usada como medio para contactar con personas, participar con ideas, compartir nuestras aficiones y opiniones.
En la web 1.0, los internautas eran simplemente consumidores de información, las páginas web eran estáticas, sin cambios, sin aportaciones. Gracias a la 2.0 se han creado las herramientas tecnológicas para tener presencia en Internet. Los usuarios y usuarias son los protagonistas. Tener un blog personal, un canal en Youtube, una cuenta twitter y crear perfiles en la red social preferida están al alcance de cualquiera a un clic de ratón y además de forma gratuita.
¿Estás en una red social? Si hacemos esta pregunta a un grupo de jóvenes seguramente sea difícil encontrar a alguno de ellos que responda negativamente. Facebook, Tuenti y Myspace son las más usadas, pero cada día aparecen en Internet plataformas sociales nuevas para congregar virtualmente a comunidades de jóvenes, donde se expresan, comparten gustos y opiniones, se divierten subiendo fotos y cotilleando las de sus amistades, es decir, se comunican entre sus miembros.
¿Son las redes sociales una moda? Las redes sociales no son algún nuevo, no es un concepto inventado en estos últimos años, si se hace memoria es probable que la mayoría de las personas hayan pertenecido a una peña, asociación juvenil, comparsa, y siempre se sientan identificados con un grupo de amigos/as con los que han compartido un interés. Las redes sociales en Internet potencian este sistema de relaciones eliminando las barreras geográficas, aprovechando la tecnología para enlazar a estos círculos de amigos de manera virtual.
¿Qué nos aporta una red social? Las redes sociales son muy variadas y persiguen, por tanto, fines muy distintos según su tipología. Así las hay que están enfocadas a encontrar amigos y/o familiares y mantener el contacto con ellos, otras a la búsqueda de empleo, otras a compartir vídeos y/o fotografías, otras agrupan a usuarios con interés en los viajes, y así hasta una variedad de temáticas casi inimaginable.
Es importante identificar las virtudes y beneficios que lleva consigo participar activamente en una red social. Entre las ventajas, la más destacable es que facilitan la comunicación, eliminando las barreras de la timidez y uniendo a personas con el mismo interés, por singular que sea. También estimulan el aprendizaje, gracias al uso de vídeos, imágenes y sonidos de una manera compartida. Además ayudan a trabajar en equipo y fomentan el aprendizaje colaborativo. Por supuesto también permiten mejorar profesionalmente, mediante la participación en redes profesionales que facilitan establecer contactos claves con empresas y trabajadores del sector de nuestro interés.
¿Están los jóvenes preparados para acceder a una red social? Para los jóvenes de las Generaciones “Y” y “Z”, las Tecnologías de la Información y de la Comunicación son algo natural, fácil de usar y cotidiano. Usan el ordenador en casa como si fuera un electrodoméstico más, también de forma habitual en el colegio o en el instituto, por lo que se deduce que efectivamente nuestros jóvenes desde el punto de vista técnico están preparados para acceder a una red social.
Pero ¿y desde un punto de vista social?. Desde pequeños se nos han enseñado lecciones básicas para protegernos en la sociedad, mirar al cruzar la calle, no abrir la puerta a extraños, ponernos el cinturón en el coche, utilizar métodos anticonceptivos, medidas aprendidas de la familia y del entorno educativo, incluso de los anuncios de publicidad. Al participar en una red social es importante identificar los riesgos que pueden existir en esta otra “identidad virtual”, donde inevitablemente se deja una huella.
Al acceder a cualquier red social hay que tener en cuenta dos aspectos fundamentales: se puede mantener el contacto y ampliar la red pero también se puede aumentar la exposición a otras personas con intenciones poco amigables. La privacidad de los datos personales debe de ser una lección aprendida por todos/as y que no se debe de olvidar. El 47 % de los usuarios tienen su perfil abierto a todos el mundo.
El sentido común es el mejor aliado para actuar en la red. Lo que no hagas en la vida real no lo hagas en la virtual, sería ridículo ir por la calle repartiendo fotografías a desconocidos de la última fiesta con nuestros amigos.
Desde un punto de vista profesional, las empresas cada vez más, buscan a sus candidatos a través de las redes sociales. Tarde o temprano alguien te buscará en Internet, de modo que sigue estas sencillas recomendaciones cuando participes en una red social:
- No coloques ninguna información sobre ti en Internet que no desees que sea conocida por el mundo.
- Revisa tu privacidad y comprueba quién puede acceder a tus publicaciones.
- Cuida tu identidad digital: cuidado con las fotos, comentarios, ortografía, etc.
- No mientas con tus datos pero controla la información que das de ti.
- Las redes sociales son un espacio de oportunidad para compartir, aprender y emprender, pero utiliza el sentido común en ellas.