Abril de 2007
Junta de Extremadura
JUNTA DE EXTREMADURA

Contenidos



INFODEX


RED TECNOLÓGICA EDUCATIVA


NCCintegrared

INFORMACIÓN CONSEJERÍA EDUCACIÓN



TELÉFONO DE EMERGENCIAS



REVISTA CULTURAL EXTREMEÑA


TURISMO


VIVERNET




Cómic
Juan Ramón Jiménez

Microrelatos
El perro Rufo el que se comió la chuleta
Carmen


Cómic 

                 Juan Ramón Jiménez
                                                      Por Agustín Flores
Autor de estas viñetas sobre la vida de Juan Ramón Jiménez con las que el CPR de Hoyos le rinde homenaje con motivo del 50 aniversario de la concensión del Premio Nobel de Literatura al poeta. Esta es la sexta y última entrega de los seis cómic que hemos ido publicando en anteriores números de La Gaceta.


 

MICRORELATOS 

El perro Rufo el que se comió la chuleta

Érase una vez un perro que se llamaba Rufo que era muy bueno cazando.
Una vez a Rufo se le llevaron a una cacería y cazó tres jabalíes.
Al recoger la caza, encontraron al perro que tenía mucha sangre.
Un jabalí le había clavado el colmillo.
Rufo tenía una amiga que se llamaba Chispa, era muy buena también y cazaba muy bien.
Una vez Jesús se lleva a los dos perros de caza, Rufo se peleó con Chispa porque era muy grande y le pegó.
Jesús, como era muy bueno, le curó las heridas y le puso vendas y le llevó al veterinario.
Éste le dijo que tenía una pata rota.
Chispa ya tenía 7 años y Rufo 5.
Rufo una vez como veía que Jesús acariciaba a Chispa se acercó para allá a ver si le tocaba también a él.
Jesús le dijo: ¡vete!.
Y Rufo se fue.
Al otro día Jesús ya estaba preparado para ir a la caza y estuvo llamando a Rufo.
No le encontró y se llevó sólo a Chispa.
En la caza la clavaron un colmillo y estaba mal, no podía moverse.
Jesús estaba muy preocupado.
Al día siguiente Jesús fue a ver a Chispa y estaba muerta.
Jesús estaba triste y le dijeron que una perra que era igualita que Rufo le estaba buscando.
Se pusieron a buscar a Rufo, le encontraron y la perra y Rufo vivieron felices.

Alex Cepeda.
C P ‘Ramón Cepeda’, de Jerte.




Carmen

Había una vez una niña que se llamaba Carmen.
Vivía en una choza hecha de tela, paja y troncos.
Ella estaba muy triste, porque no podía ir a la escuela y hacer amigos, pues su familia era muy pobre.
Un día, paseando por el bosque, se encontró una fuente seca y en ella ponía grabado en piedra:
«Quien eche agua en esta fuente será recompensado».
Al principio pensó que era una broma, pero enseguida se dijo «vamos a probar» y corriendo se fue a su casa y cogió un cántaro de agua.
Cuando echó agua a la fuente apareció un mago y la dijo que podía pedir un deseo.
Ella fue a contárselo a la familia.
Por el camino se encontró a una señora más pobre que ella y pidió que tuviera dinero.
Del cielo cayó un ángel y la dijo que desde ahora tendrían dinero, salud y amor.
Y así fue, desde entonces vivieron felices para siempre.


Candela Martín.
CP ‘Ramón Cepeda’, de Jerte.