La Gaceta (Aula literaria): "Las redes sociales están dando la oportunidad a mucha gente de acercarse a la poesía por primera vez"


Entrevista a Ben Clark en el aula literaria Enrique Díez-Canedo

"Las redes sociales están dando la oportunidad a mucha gente de acercarse a la poesía por primera vez"

El poeta Ben Clark mantuvo un encuentro con los alumnos del IES Bárbara de Braganza de Badajoz tras el cual concedió esta entrevista a dos alumnos de 2º de Bachillerato en la que reflexionó cómo la tecnología está cambiando la forma en la que tradicionalmente nos acercábamos a la literatura. Y es que aunque "la lectura en pantalla nos permite una mayor difusión del texto", la gente dedica "menos tiempo a reflexionar"

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22/12/2016 | Óscar Fernández y Juan Francisco Pérez, alumnos del IES Bárbara de Braganza

Ben Clark (Ibiza, 1984) ha publicado, entre otros, los poemarios Los hijos de los hijos de la ira (XXI Premio de Poesía Hiperión. Hiperión, 2006), Cabotaje (Delirio, 2008), Basura (Delirio, 2011) y La Fiera (Sloper, 2014), por el que obtuvo el Premio Ciutat de Palma Joan Alcover y el Premio El Ojo Crítico de RNE de Poesía 2014. Ha sido becario de creación literaria en la Fundación Antonio Gala (2004-2005); en The Hawthornden Castle International Retreat for Writers, (Escocia), y The Château de Lavingny Internacional Writers' Residence (Suiza). Como traductor de poesía ha publicado los Poemas de amor de Anne Sexton (2009), la Poesía Completa de Edward Thomas (2012) y, junto a Borja Aguiló, la antología Tengo una cita con la Muerte (Poetas muetos en la Gran Guerra) (2011), todas ellas en Ediciones Linteo. Además, junto al poeta Andrés Catalán, tradujo para Editorial Delirio el poemario En otro momento (2013), del premio Pulitser Stephen Dunn. Otras labores de traducción incluyen la obra del narrador estadounidense George Saunders, publicado por Alfabia Ediciones.

El poeta Ben Clark posa junto a los alumnos que le entrevistaron. (Cedida)

Pregunta: La primera pregunta que queríamos hacerte es: en dónde encuentras la inspiración, cuál es tu musa a la hora de escribir, o sea, hoy dices me voy a levantar y en qué te inspiras para escribir.

Respuesta: Pues el tema de inspiración es interesante porque como ha dicho mucha gente antes, tiene que ver mucho con el tema de trabajo, ¿no? Es decir, uno tiene que dedicar un tiempo de trabajo con la esperanza de que durante el proceso de trabajo lleguen las ideas, que en última instancia podríamos llamar inspiración. Entonces, de cosas concretas se pueden extraer muchas ideas, te puedes inspirar en básicamente cualquier cosa siempre y cuando le des a ese objeto, a ese pensamiento, las vueltas suficientes.

Entonces si uno observa por ejemplo una manzana, pues, puede empezar a pensar en la manzana, y empezar a pensar en lo que pueda representar, en lo que podamos hacer con la manzana, en las diferentes formas, en los diferentes estados que tiene la manzana, y puede encontrar un motivo para casi cualquier cosa.

Cuando uno traduce lo que hace en esencia es desmenuzar una cosa para volverla a recomponer.

P: Antes de esta entrevista, nos habían dicho: “Hay que entrevistar a Ben Clark”, muy bien, vamos a ver quién es Ben Clark. He estado viendo que uno de tus trabajos, de tus últimos trabajos, se basa en la traducción a algunos autores americanos; primero ¿por qué esto?, y segundo, ¿por qué a estos autores?

R: Bueno, la traducción es una forma estupenda de aprender. Entonces, creo que todos los autores que pueden hacerlo y tienen ganas de hacerlo, tienen un compromiso con la traducción porque si todos traducimos un poco, conseguimos que haya un cuerpo, digamos, de lecturas nuevo para el mundo muy grande; es un poco una tarea colectiva. Eso sería un poco la parte social, en el sentido de la parte que nos toca a todos los lectores que nos gusta leer trabajos traducidos de idiomas que quizá no podamos leer en su idioma original, y luego está la parte personal, la parte personal implica el amor que uno siente por determinados autores o autoras. En mi caso por ejemplo la autora americana Ann Sexton, que es una figura de la que yo he aprendido mucho y a la vez ha modificado mucho mi forma de ver la poesía. Entonces cuando uno traduce lo que hace en esencia es desmenuzar una cosa para volverla a recomponer. Entonces es la mejor forma de entender por eso los mecanismos que están funcionando dentro de ese hecho tan misterioso que es el poema.

P: De todas las obras que has escrito, cuál es la que más te ha costado escribir y, por otro lado, cuál es de la que más orgulloso te sientes.

El libro de poemas es un objeto extraño que va mutando a medida que va evolucionando.

R: La que más me ha costado escribir es precisamente el último libro Los últimos perros de Shackleton, por una cuestión de tiempo, el libro se escribió durante un período de 10 años, y mientras tanto yo iba escribiendo otros libros, iba publicando otras cosas; y este libro digamos, se resistía a coger forma. El libro de poemas es un objeto extraño que va mutando a medida que va evolucionando. Es decir, uno empieza a escribir un libro pensando que iba a tener una forma, y al final descubre que el libro es otro. Entonces, Los perros de Shackleton tuvo otros títulos, tuvo otras formas, y poco a poco fue encontrando su sitio y su forma definitiva que es éste, como ha salido publicado. Luego, en cuanto al libro que más me gusta a mi personalmente, dentro de la dificultad de elegir un libro en concreto, porque cada uno representa un momento vital y una experiencia de escritura, me gusta mucho un librito pequeño que se titula Basura que salió en 2011 y es una reflexión sobre los desechos, sobre el mundo de la basura en general y de todo aquello que producimos y parece que se pierde.

P: En la actualidad, aquí en España, ¿crees que la poesía está infravalorada? ¿Crees que no se presta suficiente atención, suficiente dedicación a la poesía como si se le presta a otros géneros como la novela?

R: La poesía en España tiene una presencia, a pesar de que pueda parecer lo contrario, bastante grande. En el sentido de que si uno viaja a otros sitios, como Italia por ejemplo, descubre que hay muy poca poesía contemporánea publicada en las librerías, es decir, uno entra en una gran librería como puede ser la Feltrinelli, y se encuentra con que sólo hay libros de los clásicos. En España, en las librerías más o menos buenas, podemos encontrar una selección bastante amplia de poetas de ahora, de poetas jóvenes, de poetas también nacidos a partir de la segunda mitad del siglo XX; entonces es discutible el hecho de si la poesía realmente podría ocupar un lugar mayor o no. Yo quiero pensar que cada día se crean nuevos lectores de poesía, hay mucha poesía joven, las redes sociales están dando la oportunidad de que mucha gente se acerque a la poesía por primera vez; entonces, yo soy optimista y pienso que es un buen momento para la poesía en España.

P: Actualmente tenemos suerte de tener un acceso a la tecnología muy grande, que no teníamos hace 10, 15, 20 años atrás, aquí en España. ¿Crees que el uso de esta tecnología ha provocado un cambio de actitud en cuanto a los hábitos de lectura se refiere?

R: Lo que tenemos ahora mismo es mucha lectura en pantalla, que por un lado está siendo muy positivo porque nos permite una mayor difusión de texto, en su sentido más amplio, lo que pasa es que el precio de esto ha sido el poco tiempo dedicado a cada texto individual, es decir, ahora mismo quizás si tuviéramos algo que pudiéramos considerar contenido poético, no sabemos muy bien qué es, pero vamos a suponer que son una serie de versos, un poema entero quizá, parte de poema, … yo creo que hay más gente que lo consume, es decir, hay más gente que lo está leyendo, escuchando, viendo en algún tipo de vídeo, … Pero esta gente lo consume de forma más rápida y con menos digestión; dedicamos menos tiempo a reflexionar, a ponderar, a meditar, sobre qué estamos leyendo, qué importancia pueda tener, y cuál es la forma en la que nos afecta a nosotros personalmente. Quizá pronto se regule todo, es decir, quizá pronto nos aburramos de lo veloz y de consumir literatura en forma de tuit, y volvamos un poco al texto que nos obligue a un tiempo de digestión, sobre todo que implique un esfuerzo un poquito mayor, pero está por ver.

Quizá pronto nos aburramos de lo veloz y de consumir literatura en forma de tuit, y volvamos un poco al texto que nos obligue a un tiempo de digestión...

P: ¿Por qué escritor y no otra cosa? ¿Por qué decidiste consagrar tu vida a ser poeta y no a cualquier otra profesión?

R: El caso del escritor yo creo que, como otras muchas profesiones, es algo que uno hace porque siente la necesidad de hacerlo, y siente quizá que realmente no se le daría tan bien otra cosa distinta. Yo creo también que no se trata de una revelación mística, se trata de creerse que de repente tiene algo importante que decirle al mundo, sino más bien lo contrario, es sentir que debe interpretar el mundo, debe interpretar su existencia a través de esta fórmula que es escribir.

El tema del lector, la gente que está al otro lado es un misterio. Hay personas que escriben toda su vida y los leen muy pocas personas o casi no los leen nadie. Uno sigue siendo escritor si guarda una novela, o un poemario en el cajón durante 40, 50, 60 años, o si publica cientos de libros y tiene miles y miles de lectores.

P: ¿Podrías adelantarnos algo de tus proyectos actuales?

R: Pues ahora estoy intentando escribir un libro de poemas que va a reflexionar sobre el ámbito de la familia, un poco las relaciones que pueda haber entre los distintos miembros de una familia. Creo que va a ser un libro un poco más humano, y que por otro lado, … , por otro lado tampoco sé exactamente cómo va a ser. Esa es parte de su belleza y parte de la razón que me impulsó a escribirlo, que es el interés que tengo yo de descubrir cómo va a ser este proyecto.

P: Está muy de moda el couching, productividad personal, eficiencia en el trabajo, ¿podrías contarnos dónde escribe Ben Clark y cómo ambienta ese lugar?

R: El espacio es muy importante, yo creo que un espacio de trabajo es muy importante y que uno ya desde una edad muy temprana debe aprender que lo primero que necesita es un espacio, necesita las herramientas adecuadas para poder desarrollar ese trabajo. Esto implica un espacio de trabajo donde tú te sientes a gusto, te sientes tranquilo, un espacio de pensamiento, un espacio hasta cierto punto aislado. Yo creo que lo único que puedo decir al respecto es que es más también un estado mental, es decir, uno tiene que estar convencido de que lo que hace es importante; ya no importante para el mundo o importante para los demás, sino importante en sí mismo. Yo le doy una importancia porque es el trabajo que yo hago y hay que hacerlo con convicción. Si uno reúne todas estas cosas: la convicción, el espacio, la creencia en que pueda hacerlo bien o lo quiera hacer de la mejor forma posible, pues entonces, yo creo que esa es la fórmula para escribir cualquier cosa.

P: Este año como ya sabrá, ha sido noticia, han dado el Premio Nobel a Bob Dylan. ¿Opina usted que el premio debería ser concedido sólo a escritores?

R: Yo creo que es una cosa buena, porque lo que hace es abrir el campo de lo que entendemos por literatura. Creo que hay mucha gente que ha accedido a la poesía a través de cantautores, creo que hay mucha gente que ha accedido a espacios de pensamiento a través de formas distintas y yo creo que todo lo que significa apertura y mezcla, siempre es mejor que la restricción y que acotar cosas a texto puro y duro.

P: Ya para finalizar, si hoy tuvieras que darles unas pautas, recomendar a un adolescente que quiere ser escritor, qué es lo que le dirías.

R: Le diría que lo haga con el convencimiento absoluto de que lo que está haciendo podría algún día, tarde o temprano, cambiarle la vida a otra persona, que llegará el momento en el que entenderá que lo que ha hecho trasciende en toda la intimidad, en todo el pensamiento y se ha convertido en algo que está ahí fuera en el mundo y que puede ayudar, puede llegar a tocar a personas que no conoce, que viven en sitios muy lejanos, que quizás hablan un idioma distinto al suyo, y que eso es algo tan grande que hay que luchar por ello día a día.

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